jueves, 8 de noviembre de 2012

La crisis.

LA CRISIS EL TEDIO Y LOS LIMITES La crisis la mido como la rutina inevitable de coches y guaguas por las autopistas y el silencio o la algarabía en los supermercados.Hay muchos modos de encontrar el dinero que se roban los que siempre pueden robar,pero ninguno se ve mejor que en los canales públicos que son las grandes vías o los súper. No es lo mismo mirar la pobreza en el tercer mundo que en el primero,por lo mismo que los elefantes no se aburren comiendo Mac Donalds o las hormigas suelen morirse en los aeropuertos cuando faltan las migas de pan o el azúcar. Si hormigas y personas miraran con atención pudieran ver y sentir los huecos enormes que la tristeza deja en las autovías y los aeropuertos,aunque en la Europa tediosa el hombre sigue dejando su oro en las carreteras sabiendo que el resto del mundo pagará sus cuentas. No hay deudor sin deuda ni crisis sin silencio.Toda crisis es un montón de desalmados que se acumulan en el purgatorio desesperados ante el tedio del infierno. Vengo de una isla que supo imaginar de la nada y que diseñó el amor a golpes de lunas quebradizas por donde escapar del tiempo y sus límites. Por eso entiendo de la nada y sus señoríos,del sentir rencoroso y sus muros,de la búsqueda de las causas y del abandono.Es como tener lo que no existe o lo que sabes que se perderá. Acá están los bancos y los políticos,el dinero que se roban que es más que el que falta y de todas formas también nos roban los sueños y la libertad,aunque sigamos pensando en un mañana distinto a fuerza de martillar siempre en los mismos lugares. Los límites ya los cruzamos con la ilusión de que llegara el fin y la puerta del paraiso.De ilusiones mueren los que sueñan y de riqueza el que nunca perdió su tiempo en ilusiones. A los que no creamos ni crisis ni muros,solo nos queda saltar,colarnos en cualquier abismo no para el suicidio enfermizo y estéril sino como agonía creadora que vendrá,árboles que serán el mañana,sujetos llenos de miedo y de nostalgia,que tendrán salido de sus manos un mundo nuevo que les haga olvidar el pasado.